Con una visión empresarial alineada con la sostenibilidad, Progreso reafirma su liderazgo en la industria de la construcción y su compromiso con el medio ambiente. Su modelo de gestión ambiental demuestra que el desarrollo económico y la responsabilidad ecológica pueden ir de la mano.
El compromiso ambiental de Progreso se traduce en la implementación de una Política Ambiental para toda la corporación. Su estrategia se fundamenta en siete objetivos clave:
Este enfoque integral permite a la compañía no solo cumplir con normativas, sino también ser un referente en sostenibilidad en la región de Centroamérica.
Para garantizar el éxito de su gestión, el DEGA cuenta con un equipo de especialistas en diversas disciplinas ambientales. Este departamento se estructura en tres áreas estratégicas:
Gracias a esta estructura, Progreso asegura un control riguroso de sus procesos y promueve una cultura ambiental dentro de la organización.
Uno de los logros más significativos de 2024 fue la renovación de la certificación ISO 14001 en sus principales operaciones: Planta San Miguel, Planta San Gabriel, Planta Belice, Agregados (AGRECA) y Sacos del Atlántico. Esta certificación garantiza la mejora continua en la gestión ambiental y el control de impactos.
Además, la compañía adquirió 23 equipos de monitoreo ambiental en línea, instalados en sus principales operaciones.
Estos dispositivos permiten medir en tiempo real variables como material particulado, gases, ruido y parámetros meteorológicos, optimizando la toma de decisiones para reducir la huella ambiental.
A través de estas acciones, Progreso mitiga su impacto ambiental e impulsa el desarrollo sostenible en la región.
En 2024 Progreso logró la renovación de la certificación ISO 14001 en sus principales operaciones.