
La compañía avanza en economía circular, energía renovable y desarrollo empresarial, combinando sostenibilidad ambiental con crecimiento económico inclusivo para Guatemala.
En un escenario donde las empresas enfrentan el desafío de crecer sin ampliar su impacto ambiental, Walmart continúa trazando una ruta que mezcla eficiencia operativa, sostenibilidad y desarrollo económico local. En Guatemala, la compañía reportó durante 2025 el reciclaje de más de 17 mil 900 toneladas métricas de materiales y la eliminación de 524 millones de bolsas plásticas de un solo uso, mientras fortalece la competitividad de pequeñas y medianas empresas a través de alianzas estratégicas con el sector industrial.
Las cifras forman parte de la estrategia de Valor Compartido de Walmart, una visión que busca conectar el crecimiento del negocio con el bienestar social y la protección ambiental.
UN ENGRANAJE MÁS CIRCULAR
El reciclaje de 17mil 900 toneladas métricas representa mucho más que una cifra técnica. Según datos compartidos por la empresa, este esfuerzo equivale a salvar más de 252 mil árboles, evitar el consumo de 119 mil 700 barriles de petróleo y ahorrar más de 433.5 millones de litros de agua.
A esto se suma la campaña “Sin bolsas por favor”, implementada desde 2021, con la que Walmart evitó la circulación de 524 millones de bolsas plásticas desechables en Guatemala. El gesto cotidiano de llevar una bolsa reutilizable comienza a tener una escala monumental: millones de piezas plásticas menos en calles, drenajes, ríos y océanos.
Luis Arturo Ramírez, subgerente de Asuntos Corporativos de Walmart Guatemala y Honduras, destacó que la empresa continúa impulsando acciones enfocadas en efi ciencia energética, manejo responsable del agua y reducción de residuos, como parte de una operación más sostenible para las familias y las comunidades.

ENERGÍA RENOVABLE Y OPERACIONES EFICIENTES
La sostenibilidad también se refleja sobre los techos. Actualmente, Walmart cuenta con paneles solares en 28 unidades de negocio, entre tiendas y centros de distribución, una infraestructura que aporta un 4.6% de autogeneración eléctrica.
Más del 67% de la energía utilizada para la operación en Guatemala proviene de fuentes renovables, mientras el 100% de sus operaciones dispone de sistemas de tratamiento de aguas residuales. Además, la compañía incorporó iluminación LED, sistemas de refrigeración eficientes y tecnologías para optimizar el consumo de agua, en una especie de ingeniería silenciosa que reduce costos operativos y disminuye la huella ambiental.
En paralelo, la empresa mantiene compromisos de abastecimiento responsable en sus marcas privadas, solicitando certificaciones relacionadas con el manejo sostenible de bosques y palma africana, así como metas para garantizar que el 75% de pescados y mariscos provengan de fuentes sustentables.
PYMES: EL OTRO MOTOR DE LA SOSTENIBILIDAD
La estrategia ESG de Walmart también se expande hacia el fortalecimiento económico y social mediante su programa “Una Mano para Crecer”, desarrollado ahora junto a Cámara de Industria de Guatemala.
La alianza permitirá implementar el Programa de Profesionalización Empresarial para pymes, benefi ciando a 20 empresas guatemaltecas manufactureras que recibirán capacitación gratuita entre mayo y noviembre. Walmart asumirá el costo total de las formaciones, enfocadas en liderazgo, estrategia, gestión empresarial y competitividad.
Esta iniciativa busca que las pequeñas y medianas empresas no solo comprendan mejor la operación comercial de Walmart, sino que fortalezcan sus propios modelos de negocio para crecer de manera sostenible y generar empleo formal.
Andrea Monzón, directora general de Operaciones de CIG, señaló que este tipo de alianzas impulsa empresas más productivas y sostenibles en el tiempo, contribuyendo al desarrollo empresarial del país.
Así, mientras los paneles solares capturan energía sobre las tiendas y las bolsas reutilizables cambian hábitos de consumo, otro movimiento ocurre detrás de escena: el fortalecimiento de proveedores locales capaces de competir en mercados cada vez más exigentes. Una ecuación donde sostenibilidad y desarrollo económico comienzan a avanzar en la misma dirección.

